Llegamos al último mes de 2015. Diciembre suele ser un mes clave para evaluar los rendimientos de un año entero, en ocasiones, incluso más clave que el tan ansiado y temido, mes de enero. También puede ser un momento en el que darle importancia al tiempo y analizar como han ido muchos proyectos, el por qué miras la fecha de tu último post y ves perplejo que han pasado más de 2 meses sin colocar una entrada allí, pero sobre todo, es un buen momento (como cualquier otro) para aplicar una frase que llevo mucho tiempo repitiendo en mi cabeza, pero poco tiempo poniendo en práctica en mis teclas: “Prohibido decir tengo que, si vas a hacer algo, hazlo, sino cállate”

La importancia de medir y cuantificar

A pesar de que quiero ser completamente abierto con el concepto de tiempo en esta entrada, no puedo renunciar a mi parte friki y aprovechar para comentar algunas aplicaciones y técnicas que pueden ayudarte a cuantificar mejor tu tiempo, a medirlo y a disfrutar de una calidad de trabajo y ocio mejores.

A fin de cuentas, y salvo que alguna teoría al puro estilo Interstellar diga lo contrario, lo único que podemos hacer con respecto al tiempo es medirlo y cuantificarlo, o lo que es lo mismo, ver en que estamos invirtiendo nuestro tiempo y si realmente estamos siendo efectivos o productivos con el mismo.

Lápiz y papel

Lista de tareas

Sí, soy muy pesado con esto (al igual que a empezar mucho párrafos con la expresión “sí”, ahora que me doy cuenta) pero es que es una realidad que al menos a mi me funciona. Si quieres poder gestionar de una forma eficiente tu tiempo, y aquí estoy hablando completamente de lo laboral, es esencial que tengas en mente que es lo que tienes que hacer, como tienes que hacerlo y para que tienes que hacerlo. Inicialmente es mucho más fácil esbozar todo esto en un papel, y no te cortes: apunta, dibuja, copia… Lo que se te ocurra con tal de representarlo todo. Una vez haz hecho un checklist y tienes claro cuales son tus “tareas” o “task”, si quieres sonar más cool, puedes pasarlas y sincronizarlas al mundo digital con alguna app que te sirva al respecto, te dejo 4 por aquí, hay muchas más, pero como no me pagan comisión, tampoco voy a llenar esto de marcas 😉

Pero sobre todo, recuerda pasar por el kiosco o estanco que tengas más cerca de casa o de la oficina y comprarte un libreta y un boli.

¿Qué diablos he hecho hoy?

Imagino que esta pregunta se te ha venido a la cabeza en un millar de ocasiones, si no es así, te garantizo que a mi me ha pasado. Hay días que después de hacer 1.000 cosas (o de tener la sensación de haberlas hecho) no se decir exactamente en que he invertido 8, 10 o 15 horas. Aquí es donde entra la parte de cuantificar. Y es que medir lo que hacemos y en que invertimos nuestro tiempo es una labor necesaria para dos cosas clave: ser más productivos y no saturarnos. Créeme, es una cuestión de salud, y al menos bajo mi experiencia ser un workaholic sin cabeza no conduce a nada bueno.

Hay un montón de técnicas para cuantificar tu tiempo y muchas de ellas tienen una app que te echa una mano, por supuesto, pasando desde el método pomodoro hasta las herramientas de focus para que te concentres al máximo en tus tareas. Pero si hay una aplicación que a mi me ha servido de muchísimo, esa es sin duda Toggl. Te hablaré de ella con más calma en un próximo post, ahora solo te digo que sirve para cuantificar perfectamente el tiempo que inviertes en cada proyecto o en lo que tu quieras, permitiéndote separarlo por proyectos o etiquetas.

Comunicación Asertiva

Este es un consejito rápido y de regalo, ahora bien, si alguien quiere hacer un donate que me envié un correo y lo negociamos sin problema 😉

Si no sabes que es la comunicación asertiva, te la presento rápido, la comunicación asertiva (tal y como leí una vez) es “El arte de saber decir NO” Y créeme, en ocasiones es un arte noble y liberador. Recuerda otra cosa más (y creo que a este ritmo ya deberías de ir apuntando) tienes 24 horas cada día y estos siempre van hacia delante, así que elige bien en que inviertes tu tiempo.

Para esto no hay reglas definidas. Todo depende de ti y de tus prioridades, así que, pasa lista, elige y define bien tus tiempos y tus proyectos.

Date un respiro

Se lo que vas a decir o lo que estas pensando: “¿Cómo esta el patio voy a estar yo con respiros?” Pues sí. Y el por qué a esto es sencillo, tu mente funciona mejor cuando desconectas y vuelves a conectar, da igual que redactes contenido, que te dediques al marketing, al código o repares motores de coches. Si te saturas, todo lo que hagas dejará de ser una inversión en tiempo para transformarse automáticamente en un gasto.

Así que no te culpes, cógete esos 20 minutos, ese día o esa semana, en serio, no solo es por tu bien, si no por el bien de tu proyecto, empresa o labor que estes desarrollando.

Autor Carlos Jonay Suárez Suárez

Soy Gestor de Proyectos Digitales en CJSS. Me encanta el mundo de la transformación digital y la comunicación. Además, actualmente soy parte activa de Dymweb, Crowdacy y ACEC, pero si quieres saber más sobre mi, nada como visitar mi perfil de Linkedin.

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SOBRE MÍ

Soy Gestor de Proyectos Digitales bajo mi propia marca: CJSS. Me apasiona la tecnología, me encanta la formación y hablo mucho. Me paso la vida entre Tenerife, Las Palmas y Lisboa o corriendo por cualquier montaña.

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