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Cosas que aprendí después de hacerme freelance

Por 28 marzo, 20216 Comentarios
Ser freelance, o las cosas que aprendió después de serlo, es lo que nos cuenta Aitor Hernández en este post con mucho aprendizaje.

Artículo escrito para este blog por Aitor Hernández, diseñador gráfico freelance bajo la marca ah! Gráfico.

A veces uno echa la vista atrás y trata de recordar cuándo fue la primera vez que “emprendió” o como decían nuestros padres, “se buscó la vida”, y me veo muy jovencito – no es que ya no lo sea – en el colegio vendiendo pulseras que hacía en casa, o especulando con cromos del mundial de fútbol USA 94.

Dejando a un lado la nostalgia, fue en 2014, después de un Startup Weekend, cuando decidí ir por mi cuenta y unirme a esa “secta”, llamados los freelancers. Ese fue mi primer batacazo, que es de lo que va este post, de lo que aprendí a base de aciertos (y desaciertos también) y nadie me enseñó. Digo que fue mi primera hostia, porque las ganas y la ilusión desmedida, hicieron que me diera de alta como autónomo, sin antes planificar dónde y cómo lo iba a ejecutar (lo tenía un poco claro, pero a ver… cuando aprendes a hacer un DAFO entre otras cosas, ya te echas las manos a la cabeza). Básicamente, sin una estrategia, sin ningún plan o conocimientos básicos contables, me lancé a la aventura. No me importaba nada, porque al final soy un culo inquieto, y si no tiraba para adelante una cosa, tendría que funcionar otra… o eso pensaba.

Mis primeros clientes

Hoy por hoy estoy agradecido, ya que con ellos empezó todo, pero ahora, con lo que sé, hubiese rechazado a unos cuantos. El mundo del diseño, como puede ser también el de la comunicación o el marketing, es un océano rojo (poca demanda y mucha oferta) en los que habitan demasiados tiburones y diversa fauna, en el que, unos tratan de sobrevivir y otros viven a base de los que sobreviven. Las típicas batallitas de:

  • “Hazme este diseño y a cambio te doy visibilidad”
  • “Hazme un descuento, encima que lo vas a enseñar en tu web” 
  • “Lo necesito para el lunes a primera hora, si no puedes hacerlo este fin de semana avísame”
  • “Pero si eso es sencillo, ¿me vas a cobrar tanto? “

Son algunas de las cosas que llegaron a decirme y yo, con ganas de comerme el mundo, terminaba aceptando este tipo de propuestas. Trabajos “mierder” y “low cost” que tenía que hacer con urgencia, en fin de semana por un precio bajo y mal pagado. Para colmo esos proyectos, atraían a más similares, por lo que entraba en una espiral que me iba quemando.

Horarios Non-Stop

La creatividad no tiene horarios. Sobre ella, suele haber un debate entre diseñadores, unos hablan que viene trabajando y otros por inspiración divina, ya sea en la ducha o saliendo a tomar una caña (o varias). Yo funciono de las dos formas, aunque he de confesar que con unas cervezas tengo unos brainstormings brutales.

Ya sea por creatividad o la falta de ésta, acabas trabajando a horas intempestivas y, creeme cuando te digo que ¡es un error garrafal! No tener un horario o una rutina de trabajo (por más sencilla que sea), hace que no puedas desconectar… Y por ello, termines simplemente currando con la cabeza hecha polvo. Ya no hablamos de que al día siguiente te levantas con ojeras (malo para el postureo en instagram), sueño (muy malo para la concentración) y con necesidad de 6 tazas de café o un Monster Zero (muy muy malo para todo lo anterior, lo sé).

Doce horas diarias, no tener vacaciones o currar fines de semanas, son algunas consecuencias de tener una pésima planificación.

El espacio de trabajo, un templo de tranquilidad.

Durante muchos años estuve viviendo en pisos compartidos, y hacía vida en el dormitorio, allí acaba haciéndolo todo: trabajar, descansar y jugar. Desconectar en el mismo espacio donde mezclaba trabajo y placer era sumamente difícil.

Vi la importancia de separar espacios por salud mental, y probé con varios coworkings donde empezó mi otra aventura, la de nómada digital (versión local). La ventaja de estos sitios es que sin querer, “habitar” en un entorno laboral con otros freelancers (si te relacionas), es que pueden surgir sinergias interesantes, aprender de los veteranos o hacer networking.

El colchón de seguridad

Sé que a veces puede resultar difícil, pero no todo es color rosa, un mes facturas como para invitar a tus colegas a unas botellas de Moët, y otras veces estás mirando puentes en Idealista (para vivir, no para saltar). Por eso es importante separar (si quieres hacerlo en otra cuenta mejor) lo suficiente para cubrir tus gastos fijos al menos 3 meses. Aplicando reglas sencillas, que se pueden encontrar por internet, y que evidentemente no voy a explicar en este post porque me puedo extender más de la cuenta, un 50-30-20 puede ser la fórmula ideal (50% de tus ingresos representan tus gastos fijos, el 30% dedícalo al ocio y el 20% al ahorro).

De esta manera, tampoco te verás muy agobiado/a con los recibos del autónomo, el coche, el internet… incluso algo tan básico como comprar un portátil nuevo o cubrir un gasto extra. Teniendo un respaldo, evitarás los encargos “mierder” o lidiar con esos clientes que quieren el trabajo “para ayer” y pagarte las facturas dentro de a saber cuando.

Ah! Gráfico, la marca bajo la que trabaja Aitor.

 

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Un contable, tu mejor amigo

Si hablábamos de la importancia de descansar bien, tener un horario y una rutina y esos consejitos que les comentaba un par de párrafos arriba, para mí, una de las claves es tener a un/a profesional que me ayude, asesore y proteja contra esa gran entidad llamada Hacienda.

Al principio, creía que podría ahorrarme unos euros haciéndolo yo mismo, ya que tengo conocimientos contables, pero la idea de hacer algo que se escapara a mi control y luego tocara en mi puerta un señor con maletín, ocupaba gran parte de mis miedos.

Es bueno contar con alguien que te vaya avisando de qué modelos y cuándo hay que presentarlos, pagar impuestos, declaraciones y demás. Es una preocupación menos que gestionar y eso, hoy por hoy, me alivia bastante.

Cobrar las facturas puntualmente y otras formas de mentirte.

Como decía antes… la mayoría de los clientes piden las cosas para ayer y pagan cuando les viene en gana… muchos me ponían excusas como “La remesa de pagos es a final de mes, tu factura entra ya para el mes que viene”, “Ah! ¿Pero la factura no es a 60 días?”, y eso si con suerte te contestan, algunos hacen una bonita bomba de humo.

Por eso implementé unas condiciones en mis facturas que implican cobrar el 60% por adelantado y el 40% al finalizar. Esto causó rechazo en muchos clientes, pero es lo que hay. Es mi forma de trabajar. ¿Por qué me tienen que pagar por adelantado? Porque así me protejo de emplear 20 horas de mi vida y cuando el trabajo esté casi terminado, me digan… “ya no lo quiero”, dejándome a dos velas. Si en el transporte, el cine y otros servicios se paga por adelantado. ¿Por qué a nosotros no?

El boca a boca, es tu mejor estrategia

Me ví empollando mucho material, realizando píldoras formativas y cursos que hablaban de SEO, SEM, Marketing, Ads, etc… Aprendes muchas cosas a lo largo del tiempo, incluso como puedes posicionarte en el mercado, que tu web y redes tengan más visitas, tener más visibilidad tu mismo, pero… lo mejor que me ha funcionado, es el boca a boca.

Cuando solucionaba los problemas de un cliente, y salía satisfecho, este me recomendaban por bueno (esto debería ser uno de nuestros objetivos) y al final los clientes vienen solos, con menos esfuerzo, y menos gasto en publicidad.

Portales de freelance, meh.

¿Recurrír a portales freelance? Yes, no voy a mentir, dicen que para hacerse una opinión hay que probar, pues me metí en webs como freelancer o fiverr, y mi experiencia personal no ha sido tan buena.

Al final compites con muchos diseñadores y terminas siendo un mercenario vendiéndote al mejor postor, no te contratan por el valor que puedas aportar, si no por lo barato que cobres, ya que son subastas de ofertas continuas y el precio suele reducirse de manera progresiva.

Blanco y en botella.

No dejar las cosas claras al comienzo cuando se negocia por un proyecto o presupuesto, es un error. Al principio confiaba en el “buen hacer” del cliente, que todo era entendible y que íbamos a tener la consideración de que el trabajo que se iba a realizar, por el importe acordado era lo correcto. Pero luego vienen los malentendidos, “yo pensé que… “, “esto no es lo que hablamos…”

Dejar todo el proceso de trabajo por escrito, lo que se va a realizar, entregar y en los tiempos que se va a hacer, formas y condiciones, es la mejor práctica. Siempre con la flexibilidad que tu quieras tener para con el cliente, porque sí, los unicornios existen y los hay buenos (cuídalos).

Al final está claro que trabajar por cuenta propia tiene mayor riesgo que de forma ajena. Pero es una experiencia que recomiendo al 100%, si sabes hacer las cosas bien, y tienes el suficiente aguante para recibir las hostias del mercado, ser tu propio comercial, administrativo y jefe (si, a veces tienes que decirte a tí mismo, deja el tik tok y ponte a trabajar).

Si estás empezando como nómada digital, emprendedor o freelance, espero que aprendas de mis errores y no cometas los mismos.

6 Comentarios

  • Val dice:

    ¡Qué buen artículo! Muchas veces queremos emprender y no sabemos ni por dónde empezar, este tipo de lecturas fáciles y sencillas (y lo mejor de todo REALES) son las que marcan la diferencia.
    Gracias Aitor por compartir tu experiencia.

  • Gustavo G. dice:

    Buenísimo el artículo que resume en muchas cosas también como empecé yo. El vértigo que se tiene al principio es acojonante pero con el paso del tiempo y los tropezones que te da la vida como emprendedor te dan alas para seguir caminando.

    Lo que más te puede dar alas es el inmenso conocimiento que adquieres de cada proyecto que realizas (por lo menos en mi caso). Por eso siempre digo a todas esas personas que valen y no les pagan lo que valen …. ¡Emprende! , no es un camino rosas, no! , pero lo que te llevarás en conocimiento no te lo quita nadie!

    Felicidades por ti artículo!

    Un saludo
    Gustavo García

    • Gracias Gustavo ! La verdad es que sí, al principio da mucho vértigo, pero también son muchas las ganas de saltar sin revisar paracaídas !

      Después de casi una década, sigo aprendiendo de los errores y esto me permite una mejora continua !

      Un abrazo

  • Crislo dice:

    Fantástico artículo!!!!!! Ahora mismo yo estoy en fase inicial de emprendimiento y aunque tomé la decisión muy meditadamente me siento abrumada con tantos aspectos a tener en cuenta y que pueden hacerte la vida imposible si no lo gestionas bien. Gracias por los consejos, más de uno me los guardo en mi libreta!

    • Me alegro mucho que te haya ayudado por lo menos desde mi experiencia, a advertirte con los posibles problemas que te puedas encontrar y como empezar a evitarlos. Desde luego que hay tantas cosas en las que nos equivocamos ( y seguimos haciéndolo) que daría para un libro. Pero, que bonito es emprender !

      Un abrazo

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