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Lo que un concierto de Siloé me recordó sobre estrategia digital (y las ventas)

El jueves de la semana pasada estuve en un concierto del grupo Siloé.

Directo potente, canciones que ya conoces (y si no, te invito a hacerlo) y público entregado.

Hasta aquí, nada especial. Pero, hubo algo que me hizo salir del concierto con una idea rondándome la cabeza, de esas que no tienen que ver sólo con la música.

El cantante del grupo no se limitó a cantar bien: Se ganó al público.

Lo hizo desde el primer minuto: hablando, moviéndose, generando complicidad, leyendo la energía de la sala. No fue sólo un concierto: fue una experiencia compartida.

Y ahí fue donde conecté los puntos con mi trabajo diario en estrategia digital.

La calidad es imprescindible, pero no es suficiente

Que cientos de personas coreen tus canciones significa que algo estás haciendo bien. Hay talento, hay trabajo, hay propuesta. Pero cualquiera que haya ido a conciertos lo sabe: no todos los músicos buenos, generan buenos directos.

En el mundo digital pasa exactamente lo mismo.

Puedes tener:

  • Un producto excelente.
  • Un servicio bien diseñado.
  • Un funnel técnicamente correcto.
  • Una web bonita y rápida.

Y aun así, no vender absolutamente nada.

¿Por qué? Porque la calidad es una condición necesaria, pero no suficiente. Si no conectas, no conviertes.

El directo como metáfora del funnel

Un concierto es, salvando las distancias, un funnel en vivo.

  • La gente entra con unas expectativas.
  • Observa, escucha y evalúa.
  • Decide si se entrega… o si desconecta… o incluso se va de la sala.

El cantante de Siloé no dio nada por hecho. No asumió que, porque la gente había pagado la entrada, ya estaba ‘convencida’. Se lo curró, todo el rato.

En estrategia digital ocurre algo parecido: no basta con atraer tráfico o leads. Hay que sostener la atención, generar vínculos y acompañar en la decisión.

Y eso no se hace, sólo, con automatizaciones.

Carisma, empatía y lectura del contexto (también en digital)

Una de las cosas que más me llamó la atención fue cómo el cantante leía la sala.

Sabía cuándo apretar, cuándo parar, cuándo hablar y cuándo dejar que el público hiciera el trabajo.

Eso, llevado al terreno digital, tiene mucho que ver con:

  • Entender en qué punto está tu audiencia/cliente/usuario.
  • No forzar la venta antes de tiempo.
  • Saber cuándo aportar valor y cuándo pedir compromiso.

Muchos negocios fallan no por falta de estrategia, sino por la rigidez en la misma.

Procesos dentro de los funnels que no ‘escuchan’, mensajes que no se adaptan, ventas que no tienen en cuenta el contexto emocional de quien está al otro lado.

Vender no es empujar, es acompañar

En el concierto nadie sentía que le estaban ‘vendiendo’ nada. Y sin embargo, al final, el público salió más vinculado al grupo que cuando entró.

Eso es exactamente lo que debería hacer una buena estrategia digital:

  • No presionar.
  • No manipular.
  • No gritar más fuerte que los demás.

Sino acompañar bien en el proceso de decisión.

Las ventas mejoran cuando hay confianza, cuando hay coherencia entre lo que dices y lo que haces y cuando la experiencia confirma la promesa.

Estrategia sin alma Vs alma sin estrategia

Aquí está el punto clave de este binomio.

  • Sólo emoción, sin estructura, igual a caos
  • Sólo estrategia, sin conexión igual a frialdad

El equilibrio está en combinar ambas cosas:

  • Una propuesta sólida.
  • Un mensaje claro.
  • Una experiencia humana.

Como en un buen directo: hay ensayo, hay técnica, hay planificación… pero también hay verdad, presencia y conexión.

Algunas preguntas para llevártelas a tu negocio

Si tuviera que bajar esta reflexión a tierra, me quedaría con estas cuatro preguntas:

  1. ¿Mi estrategia digital conecta o sólo funciona “en el papel”?
  2. ¿Estoy diseñando experiencias o sólo procesos?
  3. ¿Sé en qué momento está mi audiencia o doy todo por supuesto?
  4. ¿Estoy cuidando la parte humana de la venta tanto como la parte técnica?

Porque, igual que en un concierto, la gente no recuerda sólo lo bien que sonaba todo, sino cómo se sintió mientras estaba allí.

Para cerrar

El pasado jueves, Siloé me recordó algo sencillo pero que se puede olvidar con facilidad: no basta con hacerlo bien, hay que conectar con las personas. Eso que te comento siempre del Human to Human

En estrategia digital, como en la música, el talento abre la puerta… pero la conexión es lo que hace que se queden.

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